El debate ético de los dos últimos decenios del siglo XX ha contribuido a la elaboración de una nueva posición racional respecto a la realización de los grandes ideales morales: el Bien y lo Justo. Para descifrar el surgimiento de esta nueva posición, es preciso privilegiar una lectura prospectiva de los debates teóricos y poner en evidencia las tentativas de autocrítica y de desplazamiento. Se puede constatar que la fascinación o incluso la desconfianza de cara a la implantación de una sociedad tecno-científica en su modo de desarrollo, progresivamente ha dado paso a un nuevo cuestionamiento sobre las condiciones para una gobernanza justa y razonable de todos estos procesos. Aunque algunas investigaciones siguen centrándose en la aparición de un determinado objeto o procedimiento inédito que pone de manifiesto el papel singular desempeñado por un ámbito provisoriamente más innovador, los resultados proporcionados por este tipo de investigaciones deben ser reinterpretados en un marco mucho más amplio de una gobernanza de los procesos de innovación y de producción social. Sólo este marco puede establecer un vínculo entre los actores científicos y económicos de la innovación, los actores-usuarios del mundo vivido y los actores responsables de las estructuras de gobierno del sistema social.
Maesschalck, M. (2009). Los desafíos del giro contextualista y pragmatista en ética (Les Carnets du Centre de Philosophie du Droit 144). https://hdl.handle.net/2078.5/157561