En No llorar, Lydie Salvayre se adentra en un acontecimiento vivido por su madre en la primavera de 1936. En esta obra, el discurso narrativo reposa en la articulación de dos voces: la de su madre, que construye su testimonio a medida que va hilvanando recuerdos y la de Georges Bernanos. En esta ponencia, nos centraremos en analizar la lengua hablada por la madre: el frañol. Primero trataremos de demostrar el protagonismo que desempeña el heterolingüismo. Después examinaremos de qué manera este fenómeno lingüístico constituye un reto para el traductor español analizando dos opciones de traducción